Lo bueno, lo malo y lo que he aprendido de los trabajos grupales universitarios
Entre aprendizajes, dolores de cabeza y amistades inesperadas, esta es mi experiencia trabajando en equipo en la universidad.
Por Mia Montañez
Los trabajos grupales en la universidad son inevitables. En teoría suenan a una buena idea: más personas, menos carga, ¿verdad? Por desgracia, con el tiempo descubrí que no siempre es tan sencillo. He tenido experiencias muy buenas y otras no tanto, pero de ambas he aprendido cosas que hoy valoro mucho.
LO BUENO
Los trabajos en grupo te enseñan a compartir responsabilidades y a ver un mismo problema desde diferentes perspectivas. A veces la idea más creativa surge de quien menos esperabas. Además, aprendes a comunicarte mejor con personas que piensan distinto a ti (lo cual no es malo). También, es una forma de conocer nuevos compañeros o, incluso, hacer buenos amigos.
Por ejemplo, en mi primer ciclo hice una amiga con la que sigo compartiendo hasta ahora, que estamos en octavo. Descubrimos que trabajamos bien juntas: ella es muy responsable y, en mis primeros ciclos, me motivó mucho a esforzarme académicamente. :)
LO MALO
Ahora, no todo es positivo. Siempre existe la posibilidad de que alguien no cumpla su parte, sea demasiado dominante o que las reuniones terminen siendo más largas de lo necesario. También está la típica situación en la que uno o dos terminan cargando con la mayor parte del trabajo, lo cual puede generar frustración. Pero incluso estas experiencias nos enseñan a trabajar con todo tipo de personas y a identificar en quiénes podemos confiar para futuros proyectos grupales.
LO QUE HE APRENDIDO
Con el tiempo entendí que los trabajos en grupo no son solo para cumplir con una nota, sino que también son un entrenamiento para la vida laboral, pues al final del día ahí no podemos elegir con quién trabajar.
En mi experiencia personal trato de trabajar mucho en ser comunicativa y, lo que más me cuesta, en ser tolerante. Muchas veces no sabemos cuáles son las razones por las que alguien no puede cumplir con su parte del trabajo. En esos casos recomiendo preguntar y dar el beneficio de la duda; pero si no recibes respuesta o tienes una negativa, al menos quédate con que lo intentaste. Eso ya hace que día a día mejores tus habilidades blandas.
Conclusión: Los trabajos en grupo pueden ser un dolor de cabeza, pero también una gran oportunidad para crecer. Al final, lo importante no es solo el resultado, sino las habilidades que desarrollas en el camino. Y aunque a veces preferiría trabajar sola, reconozco que gracias a estas experiencias hoy sé colaborar mejor, negociar ideas y adaptarme a distintos estilos de trabajo.
Y tú, ¿qué cosas has aprendido de los trabajos grupales? 👀👩🏻💻
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La universidad me dio la oportunidad de conocer a las mejores personas por los trabajos grupales 🧡
ResponderEliminarLa universidad
Eliminarpermite conocer grandes amistades! ✨
Muy importante aprender a sobrellevarse con su grupo
ResponderEliminarExacto, sobre todo porque las habilidades blandas son fundamentales para la vida laboral👌
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