Pequeños hábitos que pongo en práctica para tener más energía en clases

No se trata de grandes cambios, sino de pequeños ajustes diarios que mejoraron mi concentración y mi ánimo en la universidad.

Por Mia Montañez 

A lo largo de estos años me he dado cuenta que muchas veces iba a clases casi arrastrándome. Eso hacía que me costara mucho concentrarme o que incluso me quedara dormida. Pensaba que era normal, hasta que me di cuenta de que no lo era y empecé a poner en práctica algunos sencillos cambios que me han funcionado muy bien.


1. Dormir mejor

Antes me quedaba hasta tarde haciendo trabajos o revisando el celular, y al día siguiente era imposible rendir. Ahora trato la mayoría del tiempo de dejar el celular en el escritorio y acostarme sin él. Mi sueño ha mejorado muchísimo. Sé que hay gente que dice que no puede dormir sin ver algo en el celular (yo también lo creía), pero realmente hace la diferencia. Si cuando estás acostado aún no tienes sueño, te recomiendo leer un libro que te guste (no de la universidad). En algún momento te ayudará a conciliar el sueño, y al menos a mí me funciona mucho.

2. Desayunar

Si tienes clases temprano, sí o sí recomiendo desayunar, aunque sea algo sencillo como avena, pan con huevo, pollo o palta. Hace mucha diferencia. Desde mi primer ciclo no podía salir sin desayunar. Muchos amigos me dicen que les da náuseas comer muy temprano y prefieren no hacerlo; a mí también me ha pasado, pero en esos casos recomiendo llegar un poco antes a la clase (sobre todo si es muy temprano, tipo 7 a.m.) y desayunar ahí. Puedes llevar tu pan y tu café, o comprarlos. Créeme: es mucho mejor que esperar hasta mucho más tarde para comer.

3. Moverme más 

No soy una persona constante en el deporte o el gimnasio (aunque debería), pero hago yoga o estiramientos que hacen que mi cuerpo se sienta mucho mejor. Considero que lo ideal es tener una actividad física constante como parte de la rutina, pero un buen primer paso es decir adiós al sedentarismo y simplemente estirarse, caminar o hacer alguna actividad que estimule y relaje el cuerpo.

4. Hidratarme bien

Tener siempre una botella de agua a la mano evita que termine fatigada. Muchas veces mi dolor de cabeza o cansancio se debía simplemente a que estaba deshidratada.

5. Darme pausas entre clases

Salir a caminar, conversar con otras personas o simplemente sentarse un rato fuera del aula ayuda a despejar la mente. Así, al regresar, estoy un poco más enfocada en lo que voy a aprender.

Conclusión: Todo esto no significa que siempre vayas a tener energía al 100 %, pero sí que cada día estas poniendo en práctica pequeñas cosas que pueden ayudarte. Ya que, al final, el primer paso es querer hacerlo ✨ 

Y tú, ¿tienes algún tip que te ayude a tener más energía?🏃‍♀️‍➡️🏃‍➡️⚡️


¡No te olvides de seguirnos en nuestras redes para mantenerte al día con todas las novedades del mundo universitario! 🎓🌳📚

3 comentarios:

  1. yo siempre como frutos secos entre mis breaks para no dormirme

    ResponderEliminar
  2. es recontra importante dormir más de 8 horas para captar todo en claseee

    ResponderEliminar
  3. Muy interesante, estos hábitos marcan la diferencia sobre todo lo de descansar bien, es la clave para rendir en clases y no terminar agotado 💤

    ResponderEliminar

Con la tecnología de Blogger.